miércoles, 10 de octubre de 2007

Discurso de Miguel Vargas en la Radio y TV dominicanas

Dominicanas, Dominicanos:
Durante los últimos tres años, el pueblo dominicano ha sufrido en carne propia, los resultados de una gestión de gobierno incapaz, indolente e ineficiente.

Los problemas principales que afectan a los dominicanos y las dominicanas, en vez de resolverse, se han agravado.

Todo lo que se ofreció en la campaña electoral del 2004, termino en una extensa lista de promesas incumplidas.

Promesas, que ahora vuelven a ofrecer, como si el pueblo no tuviese memoria.

El próximo 16 de mayo el pueblo dominicano tendrá la oportunidad de elegir el Presidente de la República, para el período 2008- 2012.

Las opciones que tendrá ante sí, están definidas. La esperanza nacional, que aspira la ciudadanía, es tener la seguridad de depositar su voto a favor de un candidato creíble, que anteponga la solución de los grandes problemas de nuestro país, a sus ambiciones personales; de un candidato que sea capaz de ejercer el poder con transparencia, para beneficio de todos los dominicanos.

Una de las opciones que tendrá el pueblo dominicano, es el actual candidato/presidente/reeleccionista.

Esa es la opción de continuismo, es decir, de la prolongación, de la permanencia y del agravamiento del desempleo, de alto costo de la vida, de la delincuencia, de los apagones, de la falta de agua, de la educación precaria, y de los hospitales sin recursos.

Es la opción que se presenta y nos habla de modernidad y de institucionalidad, mientras se burla de las normas y del comportamiento democrático, satisfaciendo caprichos personales y ofendiendo el orgullo de los dominicanos, cuando pretende comprarle sus conciencias.

Es la opción del despilfarro, y del incumplimiento de las promesas y las leyes.

Es la opción, que queriendo permanecer en el poder, hace uso y abuso del dinero del Estado, que es dinero de todos los dominicanos.

Esa es la opción que a su paso, metro a metro, por ambición personal, por deseo del poder para su beneficio, se olvida de la gente, de aquellos que merecen mejorar para poder tener la capacidad de contribuir al desarrollo del país.

Otra opción, otra ruta es la que nosotros estamos convencidos que responde al querer y a las necesidades de la gente, la que puede garantizar la buena gerencia, la organización, el orden y la eficiencia que se necesita en un gobierno para decidido a solucionar los problemas y a rescatar los principios éticos que deben fundamentar y prevalecer en una democracia participativa, amplia, donde encuentren lugar las sanas aspiraciones ciudadanas.

A partir de esta noche, doy inicio a una serie de comparecencias frente al país, para presentarle nuestras propuestas de solución de los principales problemas que afectan a la nación y a las familias dominicanas.

En esta noche, comenzaremos con un tema fundamental:

La creación de empleos.

Durante los últimos tres años, las familias dominicanas han sido duramente golpeadas por el flagelo del desempleo provocado por una política económica desacertada e inhumana.

El actual Presidente de la República, en su programa de Gobierno, prometió crear 500 mil empleos y el resultado en estos tres años, ha sido que más de 200 mil dominicanos han perdidos sus empleos.

Lo que años atrás eran centros de manufacturas, repletos de trabajadoras y trabajadores, hoy lucen como pueblos fantasmas.

Nunca antes en la historia económica del país, habíamos contemplado a grupos de ciudadanos, organizar reuniones de oración, y pedir a nuestro Señor, su intervención divina para ser liberados de la epidemia del desempleo, provocado por la desacertada política económica de este gobierno.

Sólo el que trabaja, sabe lo que una ocupación significa en la vida de un ser humano y de una familia.

Soy una persona de trabajo. Eso es lo que he hecho toda mi vida, Trabajar, y trabajar.

Creo en el trabajo, no sólo como generador de riqueza, sino también de dignidad.

Quien trabaja no tiene que humillarse para conseguir su sustento y el de su familia.

Por eso, estoy plenamente convencido que el único crecimiento económico real es el que genera nuevas oportunidades de trabajo. En empleos, en más empleos.

Hay que crear empleos. Porque cuando aumenta el empleo, aumenta el poder de compra de la gente. Se puede ir al colmado sabiendo que la comida está al alcance del bolsillo.

Ése es el verdadero crecimiento económico: el que llega al trabajador, al ama de casa, el que llega a todos y a todas.

Cuando se destruyen miles y miles de empleos, el crecimiento económico sólo es posible en la mente de los ilusionistas de las estadísticas artificiales.

El centro de mi propuesta al país es la multiplicación del empleo.

Muchas personas me preguntan cómo podemos lograrlo.

Es la respuesta a esa pregunta, la que quiero compartir hoy con ustedes.

¿Cómo podemos estimular al sector privado, para que junto con el sector público, seamos capaces de crear la mayor cantidad posible de empleos en los próximos cuatro años? Éstas son mis propuestas:

En primer lugar, para cientos de miles de jóvenes que se encuentran desempleados, ejecutaremos el Programa del Primer Empleo, por medio del cual el Gobierno concederá incentivos tributarios a las empresas que contraten a nuestros jóvenes.

El incentivo consistirá en que las empresas, en adición al registro del salario como un gasto operacional, podrán deducir directamente del impuesto sobre la renta a pagar, el 25% del salario pagado a los que se encuentren dentro del programa del primer empleo.

En segundo lugar, para estimular la creación de empleos en el sector privado, someteré un Proyecto de Reducción y Simplificación de Impuestos.

Reduciremos el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de las empresas.

Reduciremos de 25% a 15% la tasa del impuesto sobre la renta a fin de estimular la inversión de capital y por consiguiente, la creación de empleos, y así mismo, modificaremos el régimen vigente de depreciación, permitiendo la depreciación acelerada, lo que mejorará el flujo de caja de las empresas.

Algunos dirán que la misma producirá una baja en las recaudaciones. Y tienen razón. Así será. Este Gobierno le cuesta demasiado a las personas y a las empresas que pagan impuestos. Lo he dicho mil veces y lo diré otra vez: necesitamos un Gobierno que cueste menos y que haga más.

Por otra parte, en teercer lugar ejecutaremos un Programa de Construcción de Viviendas Económicas, distribuidas en todo el territorio nacional, con una asignación anual de 7 mil quinientos millones de pesos.

Los recursos para este programa saldrán de un presupuesto que equivaldrá a una parte de lo que se invierte actualmente en el Metro de Santo Domingo.

Eso permitirá al Estado construir 50 mil viviendas en los próximos 4 años. Otros mil doscientos cincuenta millones de pesos al año serán destinados a soluciones habitacionales. En 4 años, nuestro Gobierno habrá completado 100 mil soluciones habitacionales.

Al mismo tiempo, estimularemos a los empresarios privados de la industria de la construcción de viviendas a incursionar en el mercado de deuda hipotecaria.

Las empresas constructoras privadas, podrán emitir títulos a ser adquiridos por las Administradoras de Fondos de Pensiones, que a su vez, proveerían la liquidez para la ejecución de proyectos de construcción de viviendas económicas.

Con esta medida, prevemos la construcción de otras 30 mil viviendas.

La construcción pública y privada de 80 mil viviendas y las 100 mil soluciones habitacionales, generarán 300 mil empleos productivos en 4 años.

En cuarto lugar, como parte de la estrategia de creación de empleos someteremos al Congreso Nacional una Ley de Incentivos destinados a las Empresas de Desarrollo Inmobiliario en general, y al desarrollo inmobiliario Turístico y a los Compradores de Propiedades Turísticas, nacionales y extranjeros, con el objetivo de estimular el desarrollo de este sector y aprovechar la gran disponibilidad de capitales que existe hoy día en el mundo para este tipo de inversión.


Con este plan, incluyendo la construcción de las 80 mil viviendas descritas en el programa anterior, alcanzaremos una cifra superior a las 100 mil unidades de viviendas, con el esfuerzo conjunto del sector público y el sector privado.

En quinto lugar, en el marco de la estrategia nacional de competitividad, ejecutaremos las acciones y reformas que sean necesarias para reducir los excesivos costos que enfrentan las empresas dominicanas para competir.

La primera de las acciones a tomar será acordar con los generadores de electricidad, respetando sus derechos, la recompra de los contratos de energía que impiden que la tarifa de electricidad baje de precio.

En un primer año, la meta es reducir la tarifa en un 20%.

En sexto lugar, reformaremos las normas prudenciales bancarias, actualmente vigentes que facilitan los préstamos al consumo, mientras imposibilitan los préstamos a las empresas.

Hoy día hay facilidades en los bancos para una persona que quiera comprar un carro de lujo, pero no las hay para una empresa pequeña, mediana o grande que quiera establecer una nueva línea de producción que le permita aumentar el empleo, la producción y las ventas.

Aumentaremos de 5 a 15 millones de pesos, el tope existente de los préstamos a empresas en base a su historial de pago.

En séptimo lugar, nos proponemos ejecutar un Plan Decenal de Agricultura en Invernaderos, que estimule la instalación de 15 mil invernaderos en los próximos años, a razón de 1,500 invernaderos por año.

Para ello, se someterá al Congreso Nacional, un Proyecto de Ley que concederá a la agricultura en invernaderos los mismos incentivos que se confieren a las empresas de zonas francas.

En octavo lugar, ejecutaremos un Programa Nacional de Reforestación y Rehabilitación de las Cuencas Hidrográficas, para lo cual, asesaremos a las ventanillas tradicionales que tienen los gobiernos y las instituciones multilaterales para estos fines, así como las nuevas oportunidades que ofrece el Protocolo de Kyoto a los países que con proyectos de reforestación contribuyen a la captura de carbono y por tanto, a moderar el calentamiento global.

Este programa no sólo permitirá reforestar zonas deforestadas y rehabilitar cuencas hidrográficas, mejorando sensiblemente el caudal de agua, sino también crear miles de empleos permanentes en la zona rural.

Hemos sido pioneros en la idea de invitar a los inversionistas privados a participar en la ejecución, operación y administración de obras de infraestructura pública, licitadas competitiva y transparentemente.

Nuestra novena línea de trabajo será justamente el Programa de Inversión Privada en Infraestructura Pública, que abarcará la construcción de autopistas, carreteras, puentes y puertos marítimos, y otros.

La participación del sector privado en estas obras creará miles de empleos productivos directos e indirectos.

En decimo lugar, ejecutaremos un intenso programa de construcción y mantenimiento de obras públicas en todo el territorio nacional, que incluirá la reconstrucción de calles, carreteras, caminos vecinales, circunvalaciones y puentes, la construcción y reparación de escuelas y hospitales, el mantenimiento de las edificaciones gubernamentales y la construcción de presas, trasvases, canales de riego, acueductos, y alcantarillados.

Finalmente, ejecutaremos el Programa Integral de Desarrollo y Fortalecimiento de las Micro y Pequeñas Empresas, el cual incluirá programas que reduzcan su informalidad y fortalezcan su régimen de propiedad, y el acceso al financiamiento, incluyendo fuentes de recursos de capital de riesgo y fondos de garantía que complementen y faciliten el financiamiento bancario.



Pueblo dominicano:

En los últimos tres años, más de 200 mil trabajadoras y trabajadores han sido despedidos, debido a la política económica del Gobierno del candidato/presiente/reeleccionista.

Ello ha significado zozobra para cientos de miles de familias dominicanas, aumento forzado del chiripeo, falta de oportunidades para nuestros jóvenes y aumento de la delincuencia.

El pueblo ya no tiene paciencia para seguir escuchando de este Gobierno incumplidor, palabras vacías y promesas que, como las que hizo en la campaña pasada, serán una vez más incumplidas.

La República Dominicana se merece un mejor gobierno.

Lo que proponemos son medidas de acción concretas y factibles.

Estas propuestas las presento hoy a mi país convencido también de que el pueblo dominicano tiene mucho que aportar.

Esta campaña es una gran oportunidad para enriquecer, mediante el diálogo, las propuestas que les acabo de enunciar.

Con mente y oídos abiertos, haciendo de la política una acción positiva. No pretendo sabiduría literaria en la construcción de discursos cargados de palabras rebuscadas y frases sin destino.

Pero si aspiro y estoy decidido convertir las ideas en planes, los planes en proyectos, los proyectos en empresas, y las empresas en fuentes creadoras de empleo.

Quiero y aspiro que en mi país, las riquezas estén bien distribuidas.

Durante los últimos 34 años he dedicado una parte de mi tiempo y mi esfuerzo, al desarrollo de mis empresas y proyectos personales; el resto, al desempeño de mis actividades políticas y funciones públicas.

A partir del 16 de agosto del 2008, todo, absolutamente todo mi tiempo y mi esfuerzo, lo dedicaré a servirle a mi país, a mi pueblo, a las dominicanas y a los dominicanos.

Mi país me ha dado mucho. Hoy puedo explicar a ustedes todo cuanto tengo, todo lo que he obtenido con mi esfuerzo y mi trabajo. Resulta insólito que el gobierno que más le gusta cobrar impuestos, me acuse precisamente de pagar impuestos. Eso debe llenarnos de orgullo.

Ha llegado el momento de devolver, con mi trabajo, desde la presidencia de la república, parte de lo que he recibido.

Hoy me comprometo frente al país a trabajar con dedicación y entusiasmo, a tiempo completo, para que entre todos, solucionemos los principales problemas que nos afectan.

Para que solucionemos sobre todo el problema de la gente, del dominicano que necesita un gobierno que lo saque de la pobreza, que le ayude a educar y a darle alimentación y salud a su familia, un gobierno que ofrezca seguridad, más empleos, y más oportunidades.

Estoy convencido que con mi experiencia profesional, empresarial y personal en la administración pública y privada, con una militancia política que nunca he abandonado, puedo contribuir, desde la presidencia de la república, a que los hijos de madres solteras, las jóvenes y los jóvenes, puedan alcanzar el triunfo personal y el crecimiento y el desarrollo del país.

En mi vida tuve éxito por haber tenido la oportunidad, ahora quiero que nuestros jóvenes, también la tengan.

Soy una persona de acción y de resultados. He creado miles y miles de empleos a lo largo de mi vida, como empresario privado y como funcionario público.

Sé de lo que estoy hablando y sé lo que estoy proponiendo.

Yo sé cómo hacerlo y ahora lo haremos juntos.

Vamos a resolver….

DIRECCION GENERAL DE COMUNICACIONES,
MIGUEL VARGAS PRESIDENTE

Santo Domingo, D.N.
08 de Octubre de 2007

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